
Con este título estarás esperando una entrada sobre economía y balances de situación o sobre sexo, quizá. Pero aún no. Hoy es momento de reflexionar sobre la actitud que mostramos ante las realidades del mundo en el que vivimos.
Infinidad de noticias nos invaden cada día gracias a los medios de comunicación y casi ninguna de ellas es completamente gratuita para nuestras vidas, pues soy de los que creen que todo tiene su repercusión en la persona. Incluso lo más lejano a nuestro día a día podemos sentirlo tan nuestro como si en realidad lo fuere.
Pero no escribiré hoy sobre las realidades de la vida. Es un aspecto clave de ella el que hoy se vuelve protagonista de mi discurso: la actuación.
Ante las realidades y hechos que acaecen, es claro y distinto (por tanto, evidente) que tenemos dos alternativas: involucrarnos o no. Sentirnos partícipes o mantenernos al margen.
Nada nuevo escribo, pues cualquiera lo sabe. La intención última de mis palabras es despertar en ti (más que despertar, hacer que caigas en la cuenta de ello) un espíritu crítico para con el mundo que estoy seguro tienes, pero no conocemos plenamente. Como nos es habitual, el desconocimiento de nuestra psiqué vuelve a complicarnos la existencia. Y que nos la siga complicando, pues significará que estamos vivos.
Ver, juzgar, actuar. Una terna cuya perspectiva diacrónica no debemos olvidar nunca: no nos aceleremos e intentemos actuar rápida e inconscientemente, pues sería desconsiderado por nuestra parte. No nos equivoquemos. Pese a la indudable relación léxico-semántica entre “actuar” y “activo”, no es apropiada su relación directa.
Continuando con la reflexión lingüística, y tal como habrás podido comprobar con las palabras que a lo largo de esta semana y unos cuantos días hemos compartido, es el ambicioso intento de análisis y reflexión sobre el mundo la que centra este espacio a través del medio escrito. Aunque hemos compartido mucho más que palabras, ¿no crees? “Metapalabras”, se me ocurre llamarlo… Esas realidades cuya esencia sobrepasa lo estrictamente expresable, esas verdades que hacen nuestra vida tan compleja y, al mismo tiempo, tan apasionante.
Entonces, ¿qué sentido le doy a la “metapalabra” “activo”? Pues para mí existe una identidad indubitable entre ser activo y ser crítico. En definitiva, otra forma de apelar a esa actitud puramente humana de analizar con perspectiva todo lo que nos rodea (y lo que en nosotros mismos yace, por supuesto).
Convencido estoy de que la actitud crítica es la que tomas en el arduo intento de comprender la totalidad de lo que existe (¿qué es existencia?, me pregunto…). Mas si escribo esto es para animarte a que no la olvides nunca, a que pase lo que pase no caigas en el dogmatismo y consideres por verdad lo que tu entendimiento no ha procesado.
Aburrido y cansado parece, pero apasionante y entretenido es si con alguien compartes tu opinión y juicio: los cuales estoy seguro son profundos y carentes de todo reflejo de superchería.
“Y esto es todo…” Hoy quería animarte a recordar cuál es, a mi ver, la mejor forma de proceder ante la inmensidad de información que nos rodea y a vivificar el placer de compartir tu reflexión con quien más quieras, pues sólo así nos acercaremos un poquito más a la anhelada verdad…
Nuestra verdad.
P.D.: Puesto que la formación que he estado recibiendo este último curso ha sido eminentemente filológica (además de la personal, que prima por encima de cualquier otra), ¿qué te parece si pronto intento dirigirme a ti en la lengua inglesa? Ha surgido esa inquietud en mí al darme cuenta de las inmensurables posibilidades que el lenguaje y las lenguas nos ofrecen como hombres y mujeres, un extraordinario recurso que, sin ir más lejos, me está permitiendo acercarme un poquito a tu vida. Pues no lo olvides: este espacio no tiene sentido alguno si no es por ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario